Nuevo Pentecostes


La Entrada Triunfal de Cristo en Jerusalén prefigura el Día en que El Señor venga en Potencia y Gloria.

La Entrada Triunfal de Cristo en JerusalénMaría de Jesús de Ágreda en su obra espiritual y profética, “La Mística Ciudad de Dios”, identificó la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén como preludio del gran gozo de la epifanía del triunfo final del Reino.

Si en la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén, entre corazones tan divididos por el egoísmo y los intereses particulares, por antagonismos que con frecuencia enfrentan los unos a los otros, no tuvo entrada la discordia y a impulso de la Tercera Persona de la Trinidad compusieron una sola voz, para alabar y honrar al Rey de la gloria Eterna, así también por la divina influencia y dones soberanos de un Nuevo Pentecostés, de forma ostentosa y en toda plenitud, esto sucederá el día en que el velo que cubre la realeza de Jesús se rasgue, y entronizado como Señor, los hombres formarán parte de una sola y gran familia con plena comunión de vida con su Dios que los ha creado, redimido y salvado. 

Por la potestad divina del Espíritu Santo la humanidad será tan purificada que Jesús será escuchado en su Palabra, seguido por el camino trazado por Él, imitado en su vida, glorificado en su Persona. El Nuevo Pentecostés liberará el Cuerpo Místico de Cristo de las insidias y de los errores, que han inoculado en Él la leucemia de la apostasía y de la infidelidad. Renovada por el Divino Espíritu Consolador, toda la Iglesia reflejará la gloria de su Señor y se convertirá en esposa fiel y casta, toda hermosa, sin mancha ni arruga, a imitación de su Madre Celestial. 

Será renovada la Faz de la Tierra 

Arca de NoéLibro del Génesis: ‘Dios dijo a Noé y a sus hijos: Yo establezco mi alianza con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañan, aves, ganado y fieras, con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Establezco, pues mi alianza con vosotros: el diluvio no volverá a destruir criatura alguna ni habrá otro diluvio que devaste la tierra.’ (Gén 9, 8-11). 

La figura de Noé, rodeado de animales en el Arca, evocó la de Adán en el Paraíso; sea como fuere, tal como afirma la Sagrada Escritura, concluida la purificación de la humanidad por las aguas del Diluvio, Dios estableció con Noé y su descendencia, junto con todos los animales que salieron del Arca, una Alianza que permanece en vigor mientras dura el tiempo de las naciones hasta la proclamación universal del Evangelio, en la espera de que en el Redentor, la Creación sea liberada de la caducidad y participe de la gloria de los hijos de Dios. 

Tentaciones en el DesiertoEn cierto modo, el hecho de que, empujado por el Espíritu Santo, Jesús pasara cuarenta días y cuarenta noches con los animales del desierto, dejándose tentar por Satanás, evidencia que el ser humano está unido con todos los demás seres vivientes que pueblan la tierra; humanos y animales están esencialmente unidos, ya que han sido creados juntos, como narra la Biblia. Además han sido salvados juntos en el Arca de Noé, y con todos, Dios ha sellado una Alianza, expresada en el Arco Iris; de un modo u otro, estamos embarcados en una historia común, y por lo mismo la naturaleza está también aquejada del desenlace insidioso que la tentación del Demonio perpetró en Adán y Eva. 

En esos cuarenta días y cuarenta noches, días de altísima oración y de tentaciones en el desierto, Jesús conquistó las gracias específicas para que se plasme lo profetizado por Isaías, ‘el lobo y el cordero pacerán juntos, el león y el ganado comerán forraje; la serpiente se nutrirá de polvo’; es decir, Jesús conquistó una infusión de gracias totalmente sui generis, unas gracias que darán inicio a una nueva era histórica, en la cual el desbordamiento sobrenatural de un Nuevo Pentecostés habrá inducido la paz entre los animales dando a la faz de la tierra un nuevo brillo donde lucirá lo que el ser humano es: De estirpe real, algo muy noble y muy libre.

El Cuerpo Místico de Cristo se manifestará completamente Transfigurado 

TransfiguraciónEl Evangelio según San Marcos: ‘En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: Maestro ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaban asustados y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: Este es mi Hijo amado; escuchadlo. De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del Hombre resucite de entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir aquello de resucitar de entre los muertos’ (Mc 9, 2-10). 

Lo que vio aquel monte Tabor, aquella tierra, aquel cielo, aquellos apóstoles, fue una visión anticipada del Nuevo Pentecostés, en el tiempo en que todo el universo renovado proclamará a Jesucristo Hijo del Altísimo, Imagen perfecta del Padre, Aquél por el que han sido hechas todas las cosas y que tiene el poder de someter a Él todas las cosas. 

La Resurrección del Señor, es primicia de la transfiguración a la que todos estamos destinados, y aunque la realidad del mundo transformado por la Pascua de Cristo no aparece aún a plena luz, justamente el misterio de la Transfiguración del Señor inserta, en nuestra existencia, una perspectiva que, abierta a la brisa suave del Nuevo Pentecostés, prepara para abrir las puertas a una nueva era, en la cual la humanidad, liberada del yugo de Satanás, conocerá el esplendor del Reino Nuevo alumbrado por la Luz del Rey del Universo y por Aquella que es la Medianera de todas las Gracias. 

Si todavía no resplandece el Reino de la Paz y del Amor en los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra, es porque se está a la espera de la prueba de fe que en el Fin de los Tiempos estremecerá la Viña del Señor, sabiendo que el último coletazo del Gran Dragón crucificará la Casa de Dios, no obstante los abismos del Averno nada podrán contra Ella, de hecho la Iglesia resurgirá radiante como la Estrella de la Mañana en el fulgor del Domingo de Pascua de la Resurrección del Cuerpo Místico de Cristo; Iglesia transfigurada que vivirá humilde y pobremente; imitando las virtudes del Corazón Inmaculado de su Madre Virginal. 

Cabe notar que la Transfiguración abarca una sabiduría mística, porque así como el Señor se transfiguró para dar fuerzas a los apóstoles y llevarlos a admitir que era Dios y continuaría siéndolo, incluso muerto y crucificado, nosotros debemos convenir que la Pasión de la Iglesia, por muy sombría que se presente, contiene en el fondo una sonrisa divina, esto es, el prodigio de un Nuevo Pentecostés, con el fin de no perder la fe cuando la Iglesia atraviese una horrorosa crisis; con ese horizonte sobrenatural de la realidad, en el tiempo aciago del Viernes Santo del Cuerpo Místico de Cristo, podremos beber del Cáliz del Dolor con la certeza de que vendrá un Nuevo Pentecostés y habrá un solo rebaño y un solo Pastor. 

Además, no podemos olvidar que el Amor manifestado por el Padre hacia nosotros en la inmolación de su Hijo merece reciprocidad; Dios espera de cada uno de nosotros esa ofrenda, por lo tanto, desapego de aquello que amarre nuestro corazón a algo que no sea Él y, por ende, docilidad en lo tocante a su Santa Voluntad. La esperanza del Nuevo Pentecostés no exime de cumplir nuestras tareas y deberes. La vida espiritual es dominar cualquier apego desordenado, es un negarse a sí mismo, y llevar la cruz; quien la lleva pacientemente se salva y quien la lleva impacientemente se condena; quien en el vía crucis se humilla y resigna con la Voluntad de Dios es viador de un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva; y quien se engríe e irrita abandonando el Divino Querer es réprobo para el lago de fuego y azufre. 

El Nuevo Testamento enseña que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. Hay un dinamismo de la Divina Providencia, por el cual es preciso que el fruto se descomponga y muera para que la semilla sea liberada. De forma análoga, es necesario encarar con arrojo las tribulaciones actuales y las futuras, ya que esos sufrimientos nos hacen partícipes de los de Cristo y presagian una participación paralela en su glorificación. Los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros cuando acontezca la Parusía. Las aguas de nuestra humanidad serán transformadas en el vino nuevo del Amor divino. El vino bueno, tal como advirtió el maestresala en las bodas de Caná, está reservado para la hora final. La Sabiduría Divina ha dejado la mejor Gracia para el final de los últimos tiempos. En efecto, ahí el Inmaculado Corazón de María destilará el Nuevo Pentecostés, cual vino nuevo, conduciendo al Cuerpo Místico de Cristo a su divino esplendor. 

El Santo Temor de Dios Resurgirá con un Nuevo Pentecostés 

SagrarioEs sabido que, el Sancta Sanctorum del tabernáculo, donde era preservada el Arca de la Alianza, en el cual estaba el maná, la vara de Aarón y las tablas de la Ley, es figura del Cuerpo Místico de Cristo; ahora bien, si en la estancia del tabernáculo construido por Moisés llamada Santo de los Santos se custodiaba el Arca de la Alianza, sin duda que en el Sagrario, el Corazón Eucarístico de Jesús, el Santo de los Santos y el Señor de los señores, encierra en sí toda la santidad, realeza y gloria que hay en el Cielo. Y, como Dueño y Señor de todo lo creado, Dios ha marcado unos límites al hombre, que éste no debe traspasar. Uno de los límites que los hombres no deben traspasar es la Ley Eterna; la Palabra de Dios nos dice: Guarda los mandamientos, preceptos y normas que Yo te mando hoy poner en práctica, porque quien observa toda la Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos; otro límite que hay que respetar y no traspasar es la santidad de lo divino, la adoración de lo sagrado, el respeto y la reverencia debidos a la Majestad de Dios; pues bien, todos esos límites se traspasan deplorablemente por una multitud desnortada. 

Nosotros, en cambio, nos hemos acercado al monte Sión, la Iglesia, y en la Eucaristía, la Infinita Grandeza del Señor se manifiesta al anonadarse en el Sacramento de la Eucaristía, la plenitud de todas las plenitudes; pero muchos de forma inadecuada asisten a la grandeza admirable que encierra el Pan de Vida bajado del Cielo. 

La crisis en la sociedad no es más que la consecuencia de una crisis religiosa, fruto de que se ha extraviado el temor de Dios. Si creemos que Jesucristo es resplandor de la gloria de Dios e impronta de su sustancia, y el que lo sostiene todo con su Palabra poderosa, acataremos los mandamientos promulgados por el Ser Supremo en el Sinaí, ya que Él no ha venido a abolir la Ley, sino a darle cumplimiento; en contraste, los infractores de los límites divinos inhalan el humo de Satán, flirtean con el Príncipe de este mundo, ellos son los suscriptores de la desacralización, y muchos, a fuerza de mundanearse, han perdido el espíritu y, tras él, hacen gala de la abominación de la desolación. 

Con un corazón limpio, una conciencia recta, y una fe sincera, uno se acerca a la Eucaristía, y, en la Santa Misa, sacrificio de la Cruz, cuando Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, se hace presente en el Pan vivo, bajado del Cielo, la gloria del Dios invisible se hace visible a través de la fe; la gloria de su divinidad cubre el altar del sacrificio; y los allí presentes, estando en gracia de Dios, participan de esa gloria y brillan con el resplandor de la Luz eterna; una sola Santa Misa bastaría para salvar y santificar a los santificados en Cristo Jesús llamados a ser santos; con todo, se profana la importancia que el Santo Sacrificio en sí mismo tiene. 

Previamente a que el grado de abyección llegue a su clímax, el fuego del Nuevo Pentecostés aniquilará toda iniquidad y una humanidad nueva resurgida de las cenizas, limpia y renovada en la Llama del Amor Divino, con anhelos de santidad, permanecerá en la Casa de Dios entregada a la alabanza, a la piedad, a la adoración y a la reverencia para con el Augusto Sacramento. 

Un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva 

Pasión de CristoLa Iglesia tendrá que enfrentar una época de lucha férrea, de batallas y disputas tales como las que trabó Jesús contra los fariseos y sus compinches. Una época de persecución implacable por parte del Mal, que pretenderá extinguir el resplandor divino del Cuerpo Místico de Cristo, pero sin lograrlo. 

En vista de que, el Pueblo de Israel es símbolo de los miembros de la Iglesia y que la Pasión de Jesucristo es patrón profético del Fin de los Tiempos, cabe decir que, la exaltación laudable del Pueblo de la Nueva Alianza exige caer en tierra y morir de la misma forma que el grano de trigo. Si la crucifixión del Señor implicó propiamente la gloria del Padre Eterno, el Viernes Santo de la Iglesia entrañará la glorificación de Cristo. 

Si un Viernes Santo se cierne sobre el Cuerpo Místico de Cristo, una restauración moral y espiritual más grande que el mal que a la humanidad aqueja se fragua, ya que el Advenimiento de un Nuevo Pentecostés, llegado el tiempo del Reinado del Espíritu Santo, de una manera patente en sus efectos, asombrará e impulsará a la Iglesia al vértice de su máximo esplendor, porque Él es el autor de toda Gracia, erigiéndose una Era de paz. Tras la Gran Tribulación que habrá en la tierra, tan extremadamente dolorosa como no la hubo nunca ni la habrá jamás, vendrá un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva, presidido por un Nuevo Pentecostés que ayudará a sus criaturas a vivir en armonía y en santidad. 

El Nuevo Pentecostés quitará el corazón de piedra y dará un corazón de carne, la nueva humanidad transformada por el Espíritu Santo en la Nueva Jerusalén se parecerá a María; la Nueva Creación del Nuevo Pentecostés será hacer en el alma humana corazones semejantes al de María para Cristo y para el mundo. 

La Luminosidad del Espíritu del Señor cegará al Príncipe de las Tinieblas 

PentecostesLibro de los Hechos de los Apóstoles: ‘Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería’ (Hch 1, 12-14; 2, 1-4). 

Después de la Resurrección, el Cuerpo de Cristo, signo de la presencia divina acá en la tierra conocerá un nuevo estado transfigurado que le permitirá hacerse presente a todos los lugares y a todos los siglos en la celebración eucarística. Todo el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad del Señor está en el Pan Eucarístico, el Nuevo Templo y, por ende, el Santuario del encuentro de Dios con los hombres. 

De ahí que, la Serpiente Primigenia trata de lograr que el Sacramento de los sacramentos sea abolido; bastará un decreto de supresión del rito de consagración de las especies sacramentales; de ese modo, reinará la Bestia y el Nuevo Israel vivirá el misterio del sepulcro, hasta que en el lugar donde reine el Misterio de Iniquidad se eleve el Trono del Corazón Eucarístico de Jesús encumbrado por un Nuevo Pentecostés. 

Ciertamente, la prevaricación de la humanidad desencadenará un cataclismo: retirar al Santísimo Sacramento de los sagrarios e instaurar un nuevo rito de adoración a la Bestia. Obviamente, los cristianos fieles serán muy perseguidos. De esta forma, el Cuerpo Místico de Cristo estará unido a la suerte del Corazón Eucarístico del Señor como también lo está María Santísima, Madre de la Iglesia; el Nuevo Israel, que nació en la Cruz, deberá vivir todo lo que Jesús vivió; de hecho, el Pueblo de la Nueva Alianza vivirá el misterio del sepulcro. Será el Corazón de María el que enseñará a vivir el misterio del sepulcro en la hora de la Abominación de la Desolación, Sábado Santo en que el Cuerpo Místico de Cristo estará como sepultado, una Iglesia como de catacumbas, a la espera de ser reavivada con la efusión de un Nuevo Pentecostés. 

Ese tiempo de la impostura religiosa que llenará el mundo de tinieblas se interrumpirá por el Gran Castigo; una terrible punición ígnea de magnitud desconocida en la historia, cuyo objetivo primario no es la destrucción, sino la conversión, por ello, tiene un carácter terapéutico y servirá para preparar el don de la salvación que traerá María, la Señora de Pentecostés y Esposa del Espíritu Santo. No olvidemos que, la desaparición del Sacrificio Perpetuo dará lugar a la desolación en el orbe, que redimido por Cristo, se convertirá en inhabitable por secarse las fuentes de agua de vida. Desde esta perspectiva, el Gran Castigo aparecerá como medicinal, pues se impedirá así una destrucción de la tierra total e inevitable, por haber perdido su única razón de ser, esto es, la glorificación de Dios, que solo la celebración de la Eucaristía puede procurar. 

De otra parte, importa no olvidar que tras la crucifixión del Señor, el Sábado Santo, no quedó más que el sepulcro; con todo, la Virgen María no dudó ni un instante que su Hijo Jesús es la Luz del mundo, que Él es la Resurrección. El Nuevo Israel deberá vivir el Sábado Santo de la Iglesia en el Corazón Doloroso e Inmaculado de María, porque Ella es la Vía Sacra para la Nueva Venida del Señor, pues justamente en el Corazón de la Madre, la Iglesia, el Cuerpo Místico de Cristo, el Nuevo Israel, será transfigurado en Nueva Jerusalén. 

Virgen María - Mujer vestida del SolNo se concede a los hombres ningún don celestial que no pase por las manos virginales de María Santísima. Porque tal es la Voluntad de Dios, que quiere que todo lo tengamos por la Madre de la Iglesia. En rigor, la Mujer vestida del Sol, constituida en tesorera y dispensadora de los dones y gracias del Altísimo, jamás aplica las riquezas y méritos de su Hijo Jesucristo independientemente de San José, Patriarca del Pueblo de Dios. La Madre de Pentecostés nunca procedería emancipada del Esposo que Dios le había designado; habituada como está a ser obediente al Casto y Amante Corazón de San José con toda la alegría de su Corazón Inmaculado, nada hace sin su consentimiento y muestra una gran inclinación para unirse a todas sus peticiones, confiriéndoles una fuerza irresistible ante la benevolencia del Señor; no recibimos dádiva alguna del Cielo sin que haya pasado antes por los Corazones de ambos; por ese motivo, la co-mediación de San José, inseparable de su virginal Esposa en el orden de la gracia, infundirá un Nuevo Pentecostés que revertirá de forma inexorable el dominio del Maligno; Ellos, exterminadores de los enemigos de Dios y fieles capitanes de sus ejércitos y de sus triunfos, son los enemigos más terribles que Dios ha suscitado contra Satanás y los secuaces del Diablo. Y por medio del Corazón Doloroso e Inmaculado de María y del Corazón Casto y Amante de San José otra vez centelleará sobre nosotros el fulgor del Espíritu Santo, tan pródigamente, que el imperio del Demonio será calcinado y chamuscada la soberbia corona de las huestes del Mal. 

Actualmente, en este fin de los tiempos, en que la batalla espiritual se está encarnizando contra el Corazón Eucarístico del Señor, la Providencia está suscitando apóstoles, que son llamados apóstoles de los últimos tiempos; instruidos por la Reina de todos los santos y por el Patriarca de la Santa Iglesia Católica. 

Reunidos en modo excelente en la devoción a los siete dolores y gozos de San José, Padre de la Sagrada Familia y Protector de los Últimos Tiempos, y congregados en torno al Inmaculado Corazón de María en un nuevo cenáculo de oración, afín al Cenáculo de Jerusalén, viven en la aurora del Nuevo Pentecostés, clamando, discerniendo y preparando el corazón para acoger los Dones de Dios enviados para estos tiempos, Gracias que allanan los obstáculos para poder beneficiarse del Advenimiento del Espíritu Santo. Realmente, la Nueva Generación de un Nuevo Cielo y una Nueva Tierra teniendo a María por Madre y a José por Padre será alter Christus, asemejándose al Corazón del Rey y Señor. 

El Nuevo Pentecostés será propiamente la entronización del Corazón Eucarístico de Jesús. Y en ese Reinado Eucarístico la sociedad crecerá tanto en dignidad que los hombres, aún viviendo en esta tierra, serán semejantes a los bienaventurados del Reino de los Cielos. Florecerá la Nueva Civilización del Amor, en la cual la cultura, las instituciones y la familia, en fin, todos los elementos que constituyen la vida en este mundo vivirán desde el Amor que palpita en la Eucaristía. 

Llamado de Amor y de Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María - 15 Agosto 2014 

Pido oración y sacrificio, para que por la Misericordia de Dios, sean ustedes resucitados, como Yo la primera entre los Santos después de Cristo. 

Soy la Madre de cada uno de ustedes, protejo al mundo en mi Sagrado Manto; lleven la paz, hagan la paz y el Señor se la dará; Él enaltece a los humildes y derriba del trono a los poderosos y soberbios; alaben siempre el Sacratísimo Corazón de mi Hijo Jesús y al final La Inmaculada traerá el triunfo de los nuevos hijos de Dios; nuevos hijos porque recibirán en Mi Corazón Inmaculado el Nuevo Pentecostés; clamen al Espíritu Santo por el Triunfo de Nuestros Corazones Unidos. 

Oren así: 

Divino Esposo de María Santísima, mi Dios y Señor Espíritu Santo, enciende en cada alma el Fuego de un Nuevo Pentecostés, para que nos consagres como Apóstoles del Corazón Inmaculado de María y Apóstoles de los Últimos Tiempos, protege con tu sombra a la Iglesia Católica, salva a las almas del mundo, y regálanos el Reino Inflamado de Amor de los Corazones Unidos de Jesús y María. Amén. 

Hoy sello con el Fuego del Espíritu Santo sus corazones.

Antes de que el grado de abyección llegue a su clímax, el fuego de un nuevo Pentecostés barrera toda iniquidad y una nueva humanidad resurgida de las cenizas, limpia, renovada en la llama del amor divino con anhelos de santidad permanecerá en la casa de Dios entregada a la alabanza, a la piedad, a la adoración y a la reverencia para con el augusto Sacramento antes que el orbe sea purificado por medio de lenguas de fuego es ineludible que el Cuerpo Místico de Cristo sea dividido en su unidad, coronado de espinas en su santidad, crucificado en su apostolicidad, un triunfo pasajero del maligno porque después de tres días de oscuridad por la brasa ardiente del nuevo Pentecostés la Iglesia aparecerá ante los ojos de sus hijos con más pureza y santidad. Mientras esperamos el cumplimiento de las profecías para este fin de los tiempos, imitemos a María porque ella es el modelo insuperable de los que andan en el temor de Dios. 

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Un Nuevo Pentecostés

La entrada de Jesús en Jerusalén, el DOMINGO DE RAMOS, con aclamaciones y cantando el fervoroso ¡HOSANNA!, es el presagio del Triunfo del Sagrado Corazón Eucarístico del Señor con el Advenimiento de un NUEVO PENTECOSTÉS.

Extractos de los Llamados de Amor y Conversión

Llamado de Amor y Conversión de DIOS PADRE - 28 Abril 2014 
Hijo Yo soy, tu DIOS YAHVE quien os habla y os ama, Yo te he escogido hijo, eres mi mensajero, Yo quiero guiar vuestros pasos. Tu misión hijo mío es encender al mundo con el fuego del amor divino (Zacarías 12, 6), porque os amo, resplandezcan a mi amor. 

Llamado de Amor y Conversión de DIOS PADRE - 29 Abril 2014 
Querido hijo, el Fuego del Amor Divino es el que se impregna en el alma, en el momento primero de su existencia, el cual debe ser cultivado, cimentado y debe permanecer encendido y protegido de las perturbaciones de vuestra existencias humanas, dejad que os llene con mi Fuego, de mi Alma, de mí Amor. Que cure sus almas y los libere consumiendo así vuestros pecados e imperfecciones. Os amo y os bendigo. Amén. 

Comentario de Manuel de Jesús: Entonces Señor, ahora comprendo que el Fuego del Amor Divino es la presencia de Dios Espíritu Santo en cada alma. 

Llamado de Amor y Conversión de la Santísima Trinidad - 30 Abril 2014 
Amado hijo soy la Santísima Trinidad, soy vuestro DIOS Trino y Uno. Para que el Fuego del Amor Divino, ingrese en cada alma y puedan entregar sus pecados, deben abrir sus corazones para que entremos y cenemos (Apoc 3, 20) con ustedes y así purifiquemos vuestras vidas y vuestro interior 

Llamado de Amor y Conversión de DIOS PADRE - 4 Mayo 2014 
Este Fuego del Amor Divino, es el Fuego de un nuevo Pentecostés, un nuevo y eterno derramamiento del Espíritu Santo, que nos obtendrá Nuestra Santísima Madre. 

Llamado de Amor y Conversión del Gloriosísimo San Miguel Arcángel - 27 Junio 2014 
YO SOY San MIGUEL, vengo con Mi Espada y en ella el Fuego Abrasador, es el Fuego del Amor Divino que enciende esta Espada Gloriosa. 

Llamado de Amor y Conversión del Amante y Casto Corazón de San José - 8 Julio 2015 
Queridos hijos, estos apóstoles estarán encendidos en el Fuego del Amor Divino, Amor de Dios. Un Fuego que les invita a salvar almas. Este Fuego se le concede a cada uno de ustedes cuando oran con fe. 

Llamado de Amor y Conversión de la Santísima Virgen María, Madre Nuestra - 15 Agosto 2014 
Soy la Madre de cada uno de ustedes, protejo al mundo en mi Sagrado Manto, lleven la paz, hagan la paz y el SEÑOR se las dará, EL enaltece a los humildes y derriba del trono a los poderosos y soberbios, alaben siempre el Sacratísimo Corazón de mi Hijo JESÚS y al final la Inmaculada traerá el triunfo de los nuevos hijos de Dios, nuevos hijos porque recibirán en mi Corazón Inmaculado el Nuevo Pentecostés, clamen al ESPÍRITU SANTO, por el triunfo de Nuestros Corazones unidos oren así : 

Divino Esposo de María Santísima, mi Dios y Señor Espíritu Santo, enciende en cada alma el Fuego de un Nuevo Pentecostés, para que nos consagres como apóstoles del Corazón Inmaculado de María y apóstoles de los últimos tiempos, protege con tu sombra a la Iglesia Católica, salva a las almas del mundo y regálanos el Reino inflamado de amor de los Corazones unidos de Jesús y María. Amén. 

Hoy sello con el Fuego del Espíritu Santo sus corazones. YO estoy con ustedes, reciban Mi Bendición, en el Nombre del PADRE del HIJO y del ESPÍRITU SANTO...Amén 

Llamado de Amor y Conversión de Dios Espíritu Santo - 5 Octubre 2014 
Hijos Yo Soy el Divino Espíritu Santo quien os ama, la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, quien infunde en sus almas el Fuego del Amor Divino. 

Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María - 12 Octubre 2014 
Al final vendrá un Nuevo Pentecostés. Será la Llama de Mi Amor en cada alma y al último tiempo, Mi Doloroso e Inmaculado Corazón Triunfará. Serán un solo Pueblo, una sola Iglesia, un solo Rebaño. 

Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María - 28 Octubre 2014 
Hijos míos, rezad a Vuestra Madre con más devoción pues cuando me invocáis, el Espíritu de Dios se transforma en Ríos de Agua Viva. Sólo así lo ha dispuesto Mi Señor. El verdadero Espíritu de Pentecostés se derrame en mis hijos cuando lo clamáis en el nombre de Vuestra Santa Madre. Hijos, llenaos del Espíritu Santo clamando su presencia por medio y a través de Mi Doloroso e Inmaculado Corazón. Hijos, llénense del Espíritu Santo clamando su presencia por medio de Mi Doloroso e Inmaculado Corazón orando como les enseñé: 

“Ven, Mi Dios Espíritu Santo, ven por medio de la poderosa intercesión del Doloroso e Inmaculado Corazón de María, Tu Amadísima Esposa”. 

Llamado de Amor y Conversión del Corazón Doloroso e Inmaculado de María - 3 Diciembre 2014 
Les llamo a orar, a experimentar, primero en ustedes, el Gran Pentecostés que pronto llegará. El efecto de gracia de Mi Llama de Amor, es la oración. La oración que se enciende en cada corazón humano en amor a Dios y en servicio caritativo al prójimo. Orar, hijos míos, es también servir. Sólo cuando oren de verdad, conocerán el verdadero amor y experimentarán la verdadera alegría. 

Llamado de Amor y Conversión del Casto y Amante Corazón de San José - 1 Marzo 2015 
Cuando Nuestros Corazones reinen, saldrán los verdaderos apóstoles de Cristo, apóstoles encendidos en el Fuego del Amor Divino, Fuego de un Nuevo Pentecostés. 

Nuestros Sagrados Corazones Unidos brillarán para todas las almas que desean ser conducidas nuevamente a la Casa del Padre, Casa del Padre que en la tierra, es la Iglesia y que será nuevamente ordenada, limpiada y glorificada como Esposa digna del Cordero. Mientras tanto te pido, mi Manuelito, azucena de mi Amante y Casto Corazón, que seas fiel apóstol de estos tiempos. 

Llamado de Amor y de Conversión del Agonizante y Sagrado Corazón de Jesús – 8 Marzo 2015 
El Reino de María es el Reino de mi Sagrado Corazón. Las almas que respondan a nuestro llamado, serán los apóstoles de los últimos tiempos que recibirán la fuerza de un nuevo Pentecostés, el Fuego de Mi Espíritu Paráclito, que encenderá en sus corazones, el Reino inflamado de Amor, la Llama del Amor del Corazón Doloroso e Inmaculado de Mi Madre, que es el celo de la salvación de las almas, el coraje y la fuerza de predicar Mi Evangelio y la gracia de vivirlo. 

Llamado de Amor y Conversión del Sagrado y Agonizante Corazón de Jesús - 20 Marzo 2015 
Después del Gran Pentecostés que vendrá después del Gran Aviso, los hombres responderán y con los Mensajes que entregamos se guiarán hacia el Triunfo y Reinado de Nuestros Sagrados Corazones Unidos. 

El Reino de María se implementará en la tierra con la lucha de los apóstoles de los últimos tiempos y de los Sagrados Corazones Unidos. 

Llamado de Amor y de Conversión del Agonizante y Sagrado Corazón de Jesús - 18 Mayo 2015 
Queridos hijos reciban al Espíritu Santo de un Nuevo Pentecostés porque Yo, Jesús, estoy derramando mi Santo Espíritu sobre toda la tierra con el efecto de gracia de la llama de amor del Corazón Doloroso e Inmaculado de mí Madre, queridos hijos sean dóciles a los impulsos del Espíritu Santo. 

Llamado de Amor y Conversión del Agonizante y Sagrado Corazón de Jesús - 26 Mayo 2015 
Te amo y te bendigo, con el Fuego de un Nuevo Pentecostés. Mi querido hijo, Mis Rayos de Pentecostés iluminarán el mundo en las tinieblas que se acercan. Por eso, ora para que la Luz del Espíritu Santo se vierta sobre todos. La lucha del Espíritu Santo contra el espíritu maligno ha comenzado… Redoblad vuestras oraciones, mi pequeño, para que todo sea conforme al proyecto de Amor y Misericordia de Mi Amado Padre. 

Llamado de Amor y Conversión del Agonizante y Sagrado Corazón de Jesús - 2 Agosto 2015 
Mi Madre y Yo les estamos preparando para un Nuevo Pentecostés donde toda la faz de la tierra se encenderá como fuego del Amor Divino. Mi Madre está reuniendo todos los apóstoles los que mantendrán viva Mi Iglesia en Mi Gloria y para Mi Honor. 

La tierra está siendo tocada por Mi Mano Izquierda de Pastor. La tierra se estremece y seguirá estremeciéndose para despertarlos del letargo y la indiferencia. 

Mis apóstoles que tendrán en los santuarios que Yo he de construir sobre las ruinas del mundo porque ha llegado el momento de almas radicales, profundas en oración y perseverantes en sacrificios. Mis apóstoles en este fin del tiempo se desplazan acercándose cada vez más, pero el llamado de la Madre los reunirá a todos al pie de la Cruz de Amor, de Dulzura y de Gracia. 

Así también la tierra se estremece al escuchar la Voz de la Madre Suplicante y a esa Voz que suplica con dolor. Pero ese estremecer, no sólo del mundo sino también de los corazones de los hombres, es causado y motivado por la Gracia de la conversión, conversión, conversión, que se les está dando tiempo que se conviertan diariamente y gocen del Amor de Dios que lo sana todo, lo limpia todo, lo llena todo. 

Llamado de Amor y Conversión del Amante y Casto Corazón de San José - 23 Septiembre 2015 
Permanezcan en lo oculto para cuando llegue el momento de que vayan a iluminar toda la tierra con estas últimas palabras. Que como apóstoles de los Dos Corazones y de los últimos tiempos, resuciten a la Iglesia y así traigan un Nuevo Pentecostés y nunca tengan miedo, nunca se dejen perturbar por la desconfianza, por la impaciencia o por la falta de paz porque estos son elementos que ocupa (usa) el enemigo de las almas para alejarlos de la tranquilidad y del Amor del Señor, que son los signos vivos de que el Espíritu Santo está con ustedes. 

Llamado de Amor y de Conversión del Sagrado Corazón de Jesús - 19 Agosto 2016 
Queridos hijos, viven en el Nuevo Pentecostés cuando escuchan Mis Palabras, cuando de corazón se acercan a Mí, cuando con amor se dirigen a Mi Padre en oración. Pequeños, viven el Nuevo Pentecostés cuando abren sus corazones para recibir al Espíritu Santo por medio del Corazón Inmaculado de Mi Mama Celestial. 

Hijitos, esta Brisa del Nuevo Pentecostés los purifica, los limpia, los prepara para recibir el Espíritu Santo, en la Era del Reino de Mi Sagrado Corazón, en plenitud, donde serán transformados y llenos de Mi Espíritu, para hacer junto Conmigo el Pueblo Conquistado, por Mi Sangre Preciosa, que Yo mismo se lo entrego al Padre. 

Queridos hijos, renuévense viviendo en la Fuerza del Espíritu Santo y, en esa vivencia del Nuevo Pentecostés, recibirán el Triunfo de la Reina de los Apóstoles. 



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